Romancero de ARMAK de ODELOT

Publicado en por armakdeodelot.over-blog.es

                    I

 

Yo quisiera enfrentarme
con el hielo de tus besos
y enredarme en la trampa
de tus afilados pelos.

 

Y en la mancha de tu ira
revolverme, en tu silencio
que se parte mi garganta
como vidrio contra el suelo.

 

¡ Abréme los yertos brazos
de la furia y del tormento!
¡ Déjame caer redondo
en el fondo de tu lecho!

 

Qué no quiero levantarme,
ni quisiera nunca hacerlo.
Qué no queda más que piedra
ni más piedra que mi sueño.

 

Ni más piedra que tu sangre.
Ni más piedra que mi celo,
por cruzarme con tu carne
que me hiere como acero.

 

Y en tus pechos yo me pierda,
mi mirar, en tus luceros
y tus manos me cobijen
bajo su capa de hielo.

 

¡ Ábreme, en dos, el alma
y conmigo vente dentro.
Donde nadie nos separe.
Donde solo llegue el viento!

 

Que no puedo levantarme
sin la fuerza de tu aliento.
Que no queda más que piedra
ni más piedra que mi sueño.

 

                    II

 

Ya sé que el tiempo depende
del reloj y el calendario
y que la vida es distinta
para un niño y un anciano

 

Y aunque ambos ocuparan
el mismo trozo de espacio
y miraran a lo mismo
el mismo día del año

 

Uno vería entre recuerdos
el mundo que va dejando
y el otro entre juegos ve
el mundo que le han dejado.

 

Uno empieza a caminar.
El otro de andar va cansado.
Uno mira siempre al sol
el suelo va el otro mirando.

 

Uno viene ya de vuelta.
El otro aún no ha llegado.
Uno camina perdido-
El otro se va encontrando.

 

Para el viejo es un recuerdo
el niño que está jugando.
y el viejo es un juguete
para el niño que le está mirando.

 

¿ Quién dice que el niño no sea
el viejo de hace unos años?
¿ O qué el viejo no será
el niño que le está soñando?

 

                    III

 

Imprégname de tí, amor,
de tu esencia y tus fragancias,
que quiero oler tus aromas
allá donde sin tí vaya.

 

Que todo me recuerde a tí
No note, mi amor, tu falta.
Que mi alma no se encuentra
si te busca y no te halla.

 

Ay, rosa del blanco azahar,
libera tu néctar de plata.
pá empaparme de tus jugos,
tus efluvios y sustancia.

 

Impregname, sí, con tu amor
y envuélveme con tu aura.
Que tu ausencia no se note.
Que sienta que no me faltas.

 

                    IV

 

¡ Tantaraibá, que no pare
de bailar, tantaraví!
Que la luna no quisiera
verle quieto en el jardín.

 

Frente al espejo del río
se te pasa el tiempo así.
Dale que toma y que dale
girando el mismo trajín.

 

La otra noche en la sala
disco-tres año dos mil
hubo un concurso de baile
variopinto y juvenil.

 

Y allí te fuistes ligero
fred-asteriano y feliz
pensando dar un concierto
de claqué como un violín.

 

Por pareja, las cuadrillas.
De por libre, el alma gris.
Si quieres que yo te quiera
quiéreme antes tú a mí.

 

¡ Ya te toca el turno, toro!
¡ Ya suena claro el clarín!
Una sombra se dibuja
tras la capa carmesí.

 

Desde el centro de la pista
trepa un brindis con anís.
¡ Ay, alondra del donaire,
esta pieza va por tí!

 

Súbitamente, se rompe
la tregua, arde Caín.
Un revoltijo de lunas
relucen con frenesí.

 

Sobre el suelo tarimado
patina fiero un delfín.
Nada puede detenerle
cruza el aire cuan misil.

 

Sus alados pies recorren
rítmicamente el tapiz.
A la vez se contonea
como cobra de fakir.

 

Suena hiriente un taconeo
de castañuelas. La crin,
con el último redoble,
se deja caer, busca el fin.

 

¡ Ten cuidado, bravo toro,
no te claves el botín
del triunfo, mas bien recuerda
que tu casta es tu raíz.

 

Mas llega tarde el aviso
cuando sangra el porvenir.
Entonces, tan solo queda
besar la nuerte y morir.

 

¡ Tantaraibá no te pares!
¡ Tantaraibó, que te ví!
Como la luna quisiera
ser peonza de marfil.

 

                    V

 

Tengo tal cansera encima
por haber rodado tanto
que no tengo más que fuerzas
para rodar cuesta abajo.

 

Con que quitaros de enmedio
echaros todos a un lado
que mi ruina no se lleve,
por delante, a un despistado.

 

Que voy sin luces ni frenos
sin prudencia y sin cuidado.
Que todo me la trae al fresco.
Que todo me la trae al pairo.

 

Que quien todo lo ha perdido
tiene el futuro empeñado
y no tira más palante
ni aunque esté recauchutado.

 

Me he repetido ya tanto,

en tantas cosas y actos
que han perdido el sentido
que tenían, con los años

 

¿Cuando el clavo está clavado
pá que seguir machacando?
¿ Cuándo el hoyo ya está hecho
para que seguir cavando?

 

Tengo tal cansera encima
tal flojera, tal cansancio
Que aunque se me caiga el cielo
ya de aquí no me levanto.

 

Qué tengo todo perdido
que nada tengo en mis manos
que por tener no me queda
ni recuerdos pá olvidarlos.

 

Tengo tal cansera encina
por tantas cosas, por tanto,
que tanto me da decirlo
como tanto da si callo.

 

Que no hay botella de vino
ni nada que mate mi llanto
que sabe nadie si vivo
o muero en vida llorando.

 

Que cansado estoy de ir
de puerta en puerta llamando.
Que el que me quiera escuchar
que venga. Le estoy esperando.

 

Harto estoy de estar así
harto estoy de estar tan harto
que no puedo ya seguir
sin morirme de un empacho.

 

Tengo tal cansera encima
tal flojera, tal quebranto,
que a hombros quiero me lleven
camino del camposanto.

 

                   VI

 

De vuelta van, de camino                   
deshojando un sol de plata            
entre un sí que da vida            
y un no, que la vida mata.    

       

¡Ay, niña! ! Qué cuatro lobos     
cabalgan por las finanzas!              
Pensaron matar su hambre             
y a todos casi nos matan.   

        

Ay, qué rabia tienen, niña,          
rezuman ríos de rabia.               
Rabia que rumian con ira.            
Rabia que enrabia sus almas.  

       

Y todo envuelto en sus lìos.          
Y todo revuelto en su rabia.          
Rabiando van entre dientes           
sus pasos todo lo enrabian. 

            

Caminos que nadie quiere.             
Viacrucis que a todos arrastra.      
Un calvario que devora               
la buena fe de la masas.     

       

¿ Cuándo podré desandar,             
camino, tu piel en llamas            
y volver de donde parto              
a nacer con las mañana?   

           

Cuatros lobos negros son.            
Cuatros lobos ¡Ay, qué desgracia!.        
Van especulando y van                 
jodiendo por donde pasan.
           
Ay, Dios mío, si quisieras
guiar con tu luz mi barca.
 Y a éste devorar sin freno,
cortarles, por fin, las alas.

 

Más estos lobos que viven,
a costa de la desgracia,
me dicen de buena tinta
que pierda toda esperanza.

 

Porque no basta el callarnos
quieren dejarnos sin nada
pá vivir arrodillados
a la sombra de su ansia

 

Y ansia es lo que tienen
por morder nuestra esperanza,
pá dejarnos sin orgullo.
sin derechos y sin alas.

 

Ay, camino, no me obligues
a seguir su misma marcha
que el vaso de la paciencia
del pueblo está más que harta.

 

Pues si con rabia nos quieren,
con rabia el pueblo se enrabia
y si enrabiado vivimos
rabiosa será la venganza.

 

Cuatros lobos, niña, son.
Cuatro sombras que te atrapan.
Cuatro, son, cuatro y muy negros.
Negros son, negra su ansia.

 

De vuelta van, de camino,
dejando un rastro de malvas.
¡Usureros,yo os maldigo,
con la muerte más amarga!.

 

 

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